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Vitaminas para caballos

ARGENTINA HORSES


Vitaminas para caballos ¿IMPRESCINDIBLES?
Todos los cuidadores se muestran, en mayor o menor medida, preocupados ante la idea de tener que suministrar vitaminas a sus caballos.
El mercado nos ofrece una amplia gama de productos que se venden con promesas de aportar diferentes beneficios al animal; desde la mejora del rendimiento al crecimiento, pasando por el aspecto exterior de crines, cascos...
Pero ¿hasta qué punto son ciertas todas estas afirmaciones?, ¿qué vitaminas deben ser dadas a cada caballo?, ¿cómo deben suministrarse?... Por supuesto no existe un patrón único válido para todos los caballos, ni mucho menos, por ello es tan necesario conocer en qué consiste cada vitamina para poder responder adecuadamente a todas estas cuestiones.
LAS VITAMINAS
A nivel general debemos saber que las vitaminas son componentes orgánicos que el caballo, al igual que el hombre, necesita para el desarrollo diario de su actividad.
Se trata de sustancias imprescindibles para los procesos metabólicos que se desarrollan en la nutrición de todos los seres vivos.
No debemos equivocarnos: las vitaminas no aportan energía por sí mismas, ahora bien, son totalmente necesarias para ser utilizadas como combustible, puesto que sin ellas el organismo no es capaz de aprovechar los elementos constructivos y energéticos que son suministrados con la alimentación.
Existen diferentes tipos de vitaminas, cada una de las cuales aporta algo necesario. Resulta imprescindible que cada cuidador conozca las características y necesidades de cada uno de sus animales, para determinar qué tipo de vitaminas necesita y la cantidad de cada una de ellas.
A nivel general se puede decir que:
Potros y caballos adultos: precisan de vitaminas “A”, “C” y “D”; en el caso de los potros se suministrarán calcio y fósforo; mientras que en los adultos será necesaria una administración extra de cinc.
Caballos deportistas: aquellos ejemplares que se dediquen a la competición precisarán de un aporte vitamínico completo.
Caballos que viven en libertad: en principio no precisan de ninguna vitamina extra (a no ser que se dediquen a la competición o en periodos en los que se les exige un trabajo extra).
Caballos estabulados: el heno y/o alfalfa que toman suelen resultar pobres en vitaminas, por lo que el suministro diario de vitaminas resultará totalmente necesario.
El primer paso para saber si nuestro caballo precisa de un aporte vitamínico será conocer los nutrientes que ya está recibiendo gracias a su alimentación; para ello analizaremos la información nutricional que facilitada por el fabricante del pienso que se le suministra. Esta información deberá incluir un desglose exhaustivo de macrominerales, microminerales, vitaminas, aceites y nivel de fibra que contiene el pienso.
Por supuesto el problema vendrá a la hora de calcular con ciertas garantías cuál es la cantidad diaria que necesita cada animal. Éstas pueden variar enormemente en función de muchas variables: tamaño, sexo, edad, época... Lo más adecuado será dejarnos guiar en principio por un veterinario profesional, que marque las pautas a seguir con cada caballo.
LA VITAMINA A
La Vitamina A es una de las más importantes en el desarrollo correcto del ser vivo:
Constituye los pigmentos visuales.
Es necesaria para la reproducción.
Imprescindible en el crecimiento óseo.
Interviene en la conservación del tejido epitelial.
Por lo tanto un caballo que no disponga del aporte necesario de esta vitamina podrá sufrir problemas visuales, retraso en el crecimiento y/o infertilidad; mientras que un exceso de la misma puede conllevar que se sobrepase la capacidad de almacenamiento del hígado, conllevando trastornos óseos (descalcificación), pérdidas del tono muscular y falta del apetito.
Será necesario un aporte diario de Vitamina A en aquellos caballos que pasen la mayor parte del año en la cuadra y alimentados con el heno.
LA VITAMINA B
Cabe distinguir:
Vitamina B1 (tiamina): importante en el metabolismo de los hidratos de carbono (azúcares). Indispensable para el buen funcionamiento del sistema nervioso y cardiovascular.
Vitamina B2 (rivofavina): activa la degradación del ácido fólico.
Vitamina B3 (niacina) y B5 (ácido pantoténico): intervienen en distintas reacciones metabólicas responsables de la obtención de energía.
Vitamina B6 (pirodixina), B12 (cianocobalamina) y B9 (ácido fólico): importantes por su papel antianémico. Se suministran con el objetivo de aumentar la producción de glóbulos rojos y, en consecuencia, la capacidad para transportar oxígeno.
LA VITAMINA C
Buena para:
Mejorar el rendimiento muscular.
Disminuir la fatiga producida por el ejercicio constante.
Prevenir enfermedades respiratorias como la gripe.
LA VITAMINA D
Necesaria para regular los niveles de calcio y fósforo en el plasma; de tal forma que si el caballo tiene falta de vitamina D su intestino no absorberá el calcio por lo que lo retirará junto con el fósforo de los huesos, dando lugar a descalcificaciones.
Normalmente sus necesidades están cubiertas con el consumo de heno y gracias a la radiación ultravioleta. No se debe abusar en su suministro, puesto que un exceso de calcio en la sangre puede tender a depositarse en el corazón, vasos sanguíneos, articulaciones y paredes intestinales, lo que puede provocar desde cojeras a fallos cardíacos o incluso esteroesclerosis.
La Vitamina D conviene que sea suministrada con calcio y fósforo. La proporción entre calcio y fósforo debe ser: 1.5 a 2 partes de calcio en la dieta, por 1 parte de fósforo. El cuerpo del caballo utiliza la Vitamina D para mantener los niveles adecuados de calcio en la sangre.
LA VITAMINA E
Junto con la C es un antioxidante (esto es, trabaja impidiendo que las demás vitaminas y los músculos se oxiden), por lo que está muy recomendada para los caballos de competición. Ayuda en la prevención de agujetas y la acumulación de los ácidos lácteos.
Su carencia puede producir problemas cardíacos y musculares.
Es por lo tanto utilizada como suplemento alimenticio para aumentar el rendimiento deportivo pero también para yeguas con problemas para quedarse preñadas.
Vitamina E y selenio funcionan juntos para prevenir daños a las células causados por la oxidación.
LA VITAMINA K
Esta vitamina se deposita en pequeñas cantidades en el hígado, siendo casi necesario un aporte diario. Su deficiencia hace que cualquier herida, por pequeña e insignificante que parezca, pueda llevar a que un caballo muera desangrado; mientras que su exceso puede provocar desórdenes renales.
Esta vitamina se obtiene, por ejemplo, de las plantas verdes
LOS MINERALES
La enorme importancia de las vitaminas en el desarrollo alimenticio de un caballo no deben hacernos olvidar los siempre necesarios minerales. Éstos resultan imprescindibles durante el crecimiento, ayudan al desarrollo óseo y aseguran una correcta circulación.
Los minerales que no pueden faltar en la alimentación de un caballo son:
Calcio: necesario para formar una fuerte estructura ósea, dentadura, función muscular y la sangre.
Fósforo: para el equilibrio del calcio de la estructura ósea, sirve para reparar los tejidos tras un trabajo excesivo.
Magnesio: para el desarrollo del esqueleto y el tono muscular.
Hierro: para la formación de la hemoglobina. Su falta puede llegar a producir anemia. Solemos caer en el error de pensar que el suministro de hierro es siempre positivo, no es así en todos los casos, el uso incorrecto de los suplementos de hierro puede causar interacciones con el cobre, zinc y manganeso y puede llegar a ser tóxico.
Cobre: necesario en unión con el hierro.
Manganeso: para la estructura ósea y la función reproductora.
Iodo: para el correcto funcionamiento de la glándula tiroides.
Cobalto: para la síntesis de la vitamina B12
Potasio: influye en el metabolismo de los carbohidratos y está incorporado a los glóbulos rojos y células musculares.
Cloruro sódico: sal común. Esencial en los fluidos del cuerpo y en la sangre.
COMPLEJOS VITAMÍNICOS
En principio podemos hablar de dos tipos de suplementos vitamínicos:
Vitaminas y minerales de amplio espectro: se pueden elegir según las necesidades del caballo. Estos suplementos aseguran que el caballo tenga todo lo que necesita según su nivel de trabajo y son los más fáciles de suministrar. Se presentan en polvo, pellets y en líquido y normalmente vienen con dosificador para añadir al pienso.
Suplementos especializados: deben usarse con mucho cuidado para no sobrepasar los límites vitamínicos que podrían llegar a ser tóxicos para su caballo, especialmente si se están mezclando con otras sustancias. Estos productos normalmente son usados por profesionales o por gente que participa en la alta competición.
Uno de los errores más comunes en los que solemos caer a la hora de proporcionar vitaminas a nuestros caballos es el de dar únicamente aquella que cubre la necesidad concreta que deseamos solventar (por ejemplo, biotina para cascos). Sin embargo, debemos tener bien claro que en alimentación todo está interrelacionado y por ello normalmente funcionan mejor vitaminas y minerales en conjunto. De ahí que los suplementos que ofrecen una mezcla de nutrientes normalmente funcionen mejor que aquellos que sólo disponen de un único elemento.



Posted by Argentina Horses on Sunday 02 July 2006 - 09:04:37 | Add/Read Comments: 2
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